Y Dios creó el amor

 

Dios, que creó todo cuanto existe con mucho amor, de pronto vio que algo faltaba. En su corazón existía un hueco que reclamaba algo muy especial. Un ser que tuviera toda la ternura para limar todas las asperezas del día vivido y toda la fortaleza para afrontar las exigencias del tiempo por venir. Y fue así que tomó parte del Arco Iris para iluminar de color la vida. Gran cantidad de nomeolvides y jazmines para hacerla paciente, agradable y perfumada. Rayos de sol para que irradie calor. Pétalos de rosa para que ofrezca suavidad. Algo del roble para darle firmeza y perseverancia. El canto de los pájaros para darle melodía y alegría. Un poco de agua para darle pureza y docilidad. Juntó todo entre sus manos amorosas, les sopló sabiduría y la bañó en miel para darle dulzura. Muy maravillado se dijo: Besaré su vientre para que custodie la vida. Ahora sí que la libertad y todos los dones que le di al hombre serán guiados por el amor. Llamaré a esta creatura

Madre

 

 

 

Mujer: no hagas de tu cuerpo la tumba de tu alma

No todos los hijos son deseados, pero más hermoso es que sean  aceptados y amados

Una madre es la excepción que confirma la regla que “lo esencial es invisible a los ojos”

 

Mamá te expresamos todo nuestro afecto y reconocimiento por nunca aflojar y posibilitar la esperanza de un mundo más alegre, acogedor y armonioso.

 

Con mucho cariño                           2004                     LA VERONESE