Una madre:

 

Ama tanto la vida que la retiene cerca del corazón 9 meses para fortalecerla y desarrollarla.

Busca la felicidad de sus seres queridos aún a costa de sus anhelos más íntimos.

Consuela con ternura y sin reproches, mostrándose fuerte por fuera y llorando por dentro.

Dedica su vida a dar, respetar, proteger, alegrar, desarrollar, alimentar y elevar la vida humana.

Estudia a la par de sus hijos y aunque sabe mucho, repite el grado con cada hijo menor.

Felicita cada logro de un hijo por más pequeño que sea.

Genera relaciones interpersonales en cada ambiente que se encuentre.

Homenajea a los suyos en cuanta oportunidad se le presente, principalmente con besos.

Inteligentemente calla cuando su hijo no quiere escuchar, aunque su cabeza le duela de palabras.

Juega como una nena con sus pequeños hijos y con los hijos de sus hijos, y como una amante francesa con su esposo.

Kilómetros a pie recorre para encontrar a otra MADRE que le conceda una gracia para su familia.

Limpia las cosas y los seres de su casa.

Muchísimas veces resigna derechos y anhelos legítimos en la búsqueda del bien común.

No se detiene a evaluar ventajas y desventajas si su corazón siente que debe actuar.

Olvida ingratitudes de sus afectos pero nunca sus gustos en comidas o bebidas.

Puede perdonar y pedir perdón fácilmente porque para ella es como inspirar y espirar.

Quiere tanto ser amada por los suyos que a veces sobreprotege y perdona fácilmente.

Recupera tan rápidamente sus fuerzas como la necesidad del otro lo necesite.

Siempre es el adverbio que califica la disposición para el servicio hasta el sacrificio.

Toma sus decisiones pensando con el corazón.

Une a la familia partiendo de la unión con su esposo.

Vive tan intensamente su vocación de madre que aunque sus ojos no vieran a su hijo, su corazón sí, y también aunque su cuerpo no lo pariera su corazón lo hace hijo.

XX es el cromosoma femenino y XY el masculino por eso se multiplica más en el servicio.

Y aunque el abecedario no alcance a describir a una madre

Zambullámonos en nuestro corazón a encontrar lo mejor de nosotros y expresémoslo verbalmente si la tenemos físicamente presente y si no íntimamente, que ella nos escuchará.

 

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Ø      La diferencia entre una madre y un terrorista es que con éste podes negociar.

Ø      Dicen que antes de Eva, Adán festejaba el día de la madre con Dios sin gastar un peso.

Ø      Si la madre fuese un dios, no habría ateos en la tierra.

 

 

LA VERONESE   2008                                    Jorge A. Giangreco