FELIZ DÍA DE LA MADRE                                                                                LA VERONESE  2009

 

 

Siempre que quieren hablar de madres en la televisión muestran a mujeres con chicos en los brazos, sonrientes, dulces, cariñosas, sin una pizca de cansancio, espléndidamente vestidas y maquilladas. Sin arrugas ni manchas, y a eso agregan maravillosas frases de posters.

·       ¡Mentiras!  Nos doran la píldora para vendernos; como si comprando el producto, todo se transforma.

·       Las mamás  somos sacrificadas pero no aguerridas guerreras todopoderosas que soportan todo.  

·       Las mamás lloramos abrazadas a la almohada cuando nadie nos ve, y lloramos haciendo la comida aunque no pelemos cebollas, y además tenemos ansiedad y temores en el parto.

·       Y puteamos en 17 idiomas cuando tenemos que poner el despertador para ir a buscarlos a una fiesta, o cuando estamos “jugando” con papá y lloran, gritan o golpean la puerta. 

·       Cuando les decimos que no se peleen con ese compañerito que les dice “enano” o “cuatro ojos” o “gordo inútil”, y les damos toda clase de explicaciones conciliatorias, en realidad querríamos tener el cogote del pequeño verdugo entre nuestras manos. 

·       Y también pensamos que la vieja de geografía es un mal bicho cuando les baja la nota porque no saben qué clima tenemos, si igual nunca aciertan con los pronósticos, o cuántos metros mide el Aconcagua que, al final, a quién cuernos le importa.

·       Pensamos que la de inglés es una “vieja chinchuda”, o que la de computación es una “pendeja creída”, pero no lo podemos decir.

·       No es que nos encante pasarnos horas en la cocina tratando de que el pescado no tenga gusto a pescado y disimulando las verduras en toda clase de brebajes, en lugar de poner un Patty a la plancha, o una salchicha en pancho.... Es que tenemos miedo de que no crezcan sanos y fuertes como se debe. 

·       No es que nos preocupe  que se pongan o no un saquito... Es que no queremos que se enfermen. 

·       No es que los queramos más cuando se bañan.... Es que es indispensable para su salud, y tampoco queremos que alguien les diga roñosos. No lo hacemos solo por Uds. Lo hacemos también por nosotras. Y no digamos a quién le duele más cuando hay que vacunarlos.

Y  Porque ser mamá no sólo tiene que ver con embarazos, pañales, amamantar y sonrisas de aspirinetas.

Tiene que ver con amar la vida, querer a alguien más que a una misma. Con ser capaz de cualquier cosa con tal de que ustedes no sufran. NADA, nunca, jamás. 

Ustedes nos hacen felices... cuando les encantan nuestras milanesas, cuando nos consideran sabias por contestar  las preguntas de los concursos de la tele, cuando disfrutan su cumpleaños.

Cuando vienen llorando porque se rasparon la rodilla y nos dan la posibilidad de darles consuelo y curitas. Cuando recién levantadas nos dicen, qué linda que estás, mamá.  

Ustedes nos hacen mejores.  

Nos dan ganas y fuerzas. Nos comeríamos un gurka crudo antes de que les toque un dedito del pie.

Nos lavamos la cara y salimos del baño con una sonrisa de oreja a oreja para hacerles saber que la vida es buena, aunque nos vaya como el reverendo...

Cantamos las canciones de Chiquititas y vemos Barney y escuchamos a Los piojos y compramos Nopucid y repasamos 500 veces la tabla del 2 y llevamos a los pibes a fútbol, a la plaza, a inglés, a dibujo, a la psicóloga, a básquet, al voley, a danzas, a la casa de la amiga, a la maestra particular, al dentista, al médico, a comprar un pantalón... y todo lo que sea necesario. 

Y armamos  bolsitas con anillitos o cochecitos y tratamos de que la torta parezca de confitería,

y respondemos todos sus porqué, vamos a los videos a buscarles películas, hablamos con los maestros, recortamos figuritas, y estudiamos junto a ustedes ríos, provincias, las capitales y nos ponemos lindas y nos enojamos y nos reímos y nos sacamos de quicio y nos convertimos en la bruja y la princesa de todos los cuentos... Sólo y exclusivamente para verlos crecer felices.

Y si bien los hijos nos dan la oportunidad de ser los padres que quisimos tener, no es el mismo paisaje que se ve en el amanecer que en el atardecer aunque se ilumina lo mismo, por eso a veces peleamos.

Es más, me dí cuenta que, desde que fui madre, me hice mucho mejor hija.

VERLOS FELICES ES LO QUE NOS HACE FELICES. Ojala pudiéramos armar el mundo con más ternura y justicia, menos hambre y violencia, para que fuera un lugar mejor para que ustedes crezcan y se desarrollen como personas felices, creativas y sanas.

GRACIAS POR HACERME SU MAMÁ, POR HACERME TAN IMPORTANTE, POR SUS BESOS.

Gracias, por esas porquerías que hacen en el colegio con corchitos y escarbadientes, maderitas (que casi nunca entiendo para qué sirven pero guardo religiosamente).

Gracias por los abrazos, los besos, los dientes de leche, las cartitas, los dibujos en la heladera, los garabatos y por encima de tantas noches sin dormir, los boletines con malas notas, las plantas rotas del jardín por jugar a la pelota, los dolores de oído o de panza, los dibujos en la pared, por mi maquillaje arruinado por ser usado para jugar a la mamá, por las fotos escritas... Gracias por hacerme sentir viva.  LOS AMO. Y ese, es el amor que me hace buena, útil, y me hizo aprender que lo importante es que la esperanza triunfe sobre la experiencia y que amar es confiar en que el otro siempre puede ser mejor.

 

(Modificado sobre un escrito de Isabel Allende)

 

MUJER NO HAGAS DE TU CUERPO LA TUMBA DE TU HIJO